miércoles, 11 de abril de 2012

Tres Historias Reales

Algunas veces es un error juzgar el valor de una actividad simplemente por el tiempo que se tarda en realizarla... Me voy a explicar con esta historia que me ha enviado mi padre:

Una vez un ingeniero fue llamado a arreglar un Super Ordenador muy grande y extremadamente complejo y delicado... costaba unos 12 millones de dólares. El técnico llegó a la empresa, se sentó ante la pantalla y presionó unas cuantas teclas, asintió con la cabeza y se murmuró a si mismo un par de cosas antes de apagar el aparato. Acto seguido sacó un destornillador y dio vuelta y media a un minúsculo tornillo. Luego volvió a encender el Super Ordenador y comprobó que todo funcionaba correctamente.



El presidente de la compañía estaba encantado con su trabajo y se ofreció a pagarle en el acto y le preguntó:

 - ¿Cuanto le debo?
 - Mil dolares

El director enfadado e indignado le respondió:

 - ¿Mil dólares? ¿por 10 minutos de trabajo? ¿Mil dólares por apretar un simple tornillito?
 - Pues sí - dijo en técnico
 - Sé que la computadora cuesta doce millones de dólares, pero mil dólares es algo disparatado... Solamente le pagaré si me manda la factura detallada que justifique el gasto.

El Técnico asintió con la cabeza y se fue sonriente.

A la mañana siguiente el director recibió la factura, la leyó con cuidado y procedió a pagarla en el acto. La factura decía:

 - Detalle de servicios prestados:
   
     - Apretar un tornillo......................... 1 dólar
     - Saber que tornillo apretar.......... 999 dólares


Al leer esta historia no he podido evitar recordar una vivencia personal ocurrida en casa de mi abuela hace muchos años. Habéis leído como se harían las cosas en América, ahora veremos como se hacen en España. Os la cuento:

Mi abuela estaba fregando los cacharros con agua calentita y el calentador, que estaba en la cocina, hizo un ruido raro y empezó a brotar agua congelada del grifo. Mi abuela lo apagó y volvió a encender y eso no funcionaba, de modo que no le quedó otra solución  que llamar a los del servicio técnico para que fueran a arreglarlo, los cuales con su puntualidad característica mandaron a un técnico cuando les salió de las pelotas.



Una vez llegó el técnico, Manolo, Typical Spanish... mono azul, barba de tres días, barriga impresentable, palillo de dientes en la boca, caja de herramientas más sucia que el sobaco de un mono, etc, se quedó mirando el calentador, dio un par de toquecitos, juntó sus dedos índice y pulgar de la mano derecha y sopló, lo encendió y funcionaba perfectamente. Mi abuela muy contenta le dijo:

 - ¡Qué bien!, ¿cuanto le debo?
 - Pues 300 euros señora - dijo el técnico
 - Un poco caro, ¿no?, solo ha soplado - dijo mi abuela mosqueada pero con tono amable a pesar de ello
 - Señora, es que hay que saber soplar.

Le pagó y se fue.

Con esto quiero decir que "Se gana por lo que se sabe... no por lo que se hace"... una gran verdad.


Pero aún me queda una historia más que contar, que también me ha mandado mi padre, es sobre un mecánico y un cirujano. Ahí voy:

Estaba un mecánico tranquilamente quitando la cabeza de un cilindro de un motor V12 perteneciente a un Jaguar último modelo cuando vió entrar a un afamado cirujano del corazón en su taller. Éste, que esperaba ser atendido por el jefe del garaje fue llamado por el mecánico para que se acercase. El currante le dijo:


- Disculpe Doctor, ¿puedo hacerle una pregunta?
- Claro, pregunteme - dijo el cirujano un poco sorprendido

Limpiándose las manos de grasa de motor y mirando fijamente al médico le dijo lo siguiente:

 - Verá Doctor, échele un ojo a este motor. Abrí su corazón, le saqué las válvulas y el árbol de levas, lo arreglé, lo volví a instalar y cuando terminé el motor funcionó como nuevo... entonces... ¿por qué yo recibo un salario tan pequeño mientras que usted gana un montón de dinero cuando ambos hacemos básicamente lo mismo?.

El Cirujano se inclinó pausadamente sobre el Mecánico y le dijo, casi susurrándole al oído:

 - Trata de hacerlo con el motor en marcha...


¡Con dos cojones!... Ahí queda eso... espero que os haya gustado.

Un Saludo!!

Murdok

2 comentarios:

  1. Toda la razón del mundo, no se trata de lo que se hace sino de lo que se tiene que saber :)

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  2. En general son historias muy buenas, pero lo del cirujano me ha llegado.

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