miércoles, 16 de marzo de 2011

Viñetas Inquietantes

El otro día me encontré por casualidad estas viñetas y la verdad es que me dejaron bastante loco, la forma que tienen de redactar la historia es muy curiosa y en algunas ocasiones te da bastante que pensar. A ver si os gustan y os dejan tan rayados como a mi:






Darth Vader el Bromista

Todos sabemos que tras la máscara de horror Darth Vader es un cachondo y un bromista nato. En este vídeo podemos ver cómo se burla de quien le da la gana causando así desespero entre sus almirantes. Ahí os lo dejo:

Cartelería Increíble

Si vas por la calle y no miras al suelo como hacen el 90% de los mortales, te puedes encontrar con carteles absolutamente fascinantes, que tienen mensaje y que poseen cualidades de atención que jamás imaginarías... Aquí algunos ejemplos:

Ya sabéis iréis al infierno directos si aparcáis en donde aparcan los Mercedes y BMW's los curas.

Menos mal... mira que hay sitios que no la ponen para comer y es un fastidio.

Hay al menos dos cosas mal en este cartel,  una es la evidente y la otra es que si una persona no sabe leer dudo horrores que sepa lo que es la "boletería".

Eso está muy bien puesto, porque si pasa una muchacha con un buen bullate lo suyo es dejarla pasar y así alegrarse la vista (mismo caso para las mujeres)... También puede ser que vayan culos solos por la calle y tengan preferencia.

Eso me salva... solo pensar las otras empresas en las que tienes que llevarte tu casa a su oficina y encima te cobran los portes...

Caras Ocultas

Todo en este mundo tiene vida y por lo tanto cara. Si no me creéis lo único que tenéis que hacer es ver las imágenes que os pongo a continuación para ver que los objetos que creemos inanimados también tienen sentimientos:

Las bombillas de lo que parece un avión están sorprendidas de ver a la gente.

Las plantas y sus hojas son seres independientes y tienen sus propias opiniones.

Las máquinas de tortura están felices de su cometido.

Este telefonillo/buzón es serio y siempre cumple sus obligaciones.

las sillas como vemos se descojonan de nosotros a nuestras espaldas.